Seguridad, violencia y criminalidad

Seguridad, violencia y criminalidad

De la puerta para adentro

 

De los homicidios en los que existía una relación sentimental entre el agresor y la víctima, las mujeres fueron las vulneradas en un 79 por ciento de los casos, según datos de la ONU del año 2012. Bajo ese contexto, Paula Coraza y Victoria Gambetta investigaron los homicidios a mujeres en manos de parejas y ex parejas (HMP). El estudio permite conocer el peso de los homicidios domésticos en Uruguay y cómo estos están sesgados por el vínculo, el contexto en el que la víctima vivía y el arma con la que fue perpetrada. Según la investigación, los HMP son fenómenos que ocurren más frecuentemente en los casos en que la víctima y el victimario habían convivido, y están dirigidos casi siempre a las mujeres.

En el trabajo de campo se consideraron los homicidios que fueron esclarecidos judicialmente para dar cuenta del tipo de vínculo que mantenían los implicados. Estos datos están comprendidos entre los años 2012 y 2015, ya que recién a partir de 2012 el Ministerio del Interior contó con estadísticas oficiales y confiables para todo el territorio nacional.

En un claro devenir y crecimiento de la problemática, en el año 2015 aumentó la cantidad de muertes de mujeres a un total de 26. Para el año 2014 el total fue de 13 casos mientras que para los años 2013 y 2012 los homicidios se ubicaron en 20 y 22 mujeres.

A partir de las variables se desprende que más de la mitad de los casos fueron perpetrados por arma de fuego y que los actores suelen tener una edad promedio de 43 años. En la mayoría de los casos no tienen antecedentes penales por conductas violentas previas y no suelen ser denunciados con anterioridad por su víctima.

Además, existe una tendencia al suicidio por parte del autor luego de realizado el hecho, más aún si convivía con la víctima. A su vez, estos mismos autores son los que menos premeditan el homicidio, mientras que las ex parejas son las que muestran más evidencia en la premeditación del asesinato.

Es un hecho que la violencia doméstica se da con más frecuencia y es cada vez más severa. Pero a falta de denuncias, estos casos quedan bajo la penumbra. Coraza explicó que al no existir suficiente evidencia “es muy difícil dilucidar qué ocurre de la puerta para adentro. Si bien se está tratando de mejorar la calidad de información, es un tema para tomar con pinzas”.

 

Sofía Sánchez