Los desafíos de las mujeres en el mercado de trabajo

Los desafíos de las mujeres en el mercado de trabajo

En el marco de las XV Jornadas de investigación desarrolladas en la Facultad de Ciencias Sociales los días 14, 15 y 16, se desarrolló sobre horas del mediodía del miércoles el taller sobre Género I. Las jornadas de investigación han contribuido año a año a la construcción de la comunidad académica de la Facultad como a la difusión, los resultados y los procesos de investigación.

  El género y las profesiones: el caso de las mujerestaximetristas” fue una propuesta de Mariana Álvarez. Abordó la temática de las mujeres taximetristas en el departamento de Montevideo en el 2015, que a pesar de haber encajado en este ámbito laboral siguen siendo minoría. La idea central era conocer qué lugar ocupan las choferes de taxi y de qué forma intervienen en la construcción social de género en la actividad laboral.

El marco teórico se nutrió de “la perspectiva de género”ya que la identidad subjetiva tiene gran importancia para el estudio de la introducción de la mujer al sector; “la división sexual del trabajo”y la diferenciación entre eltrabajo remunerado y el no remunerado”; la violencia simbólica”,que es un concepto del sociólogo francés Pierre Bourdieu, quien menciona a esta como la relación social en donde el dominador ejerce violencia indirecta sobre los dominados que no la evidencian pero son cómplices de la dominación a la que son sometidos.

Las mujeres entrevistadas (21) anteriormente tuvieron otros trabajos antes de ingresar al rubro, por lo general eran trabajos feminizados; este ingreso es visto como una emancipación y por ello deben enfrentarse a algunas barreras y pagar “derecho de piso. El trabajo en el taxi es más flexible pero tiene a su vez un horario más extenso (12 horas) que se suma a las tareas del hogar. Las construcciones sociales de género son determinantes: se espera un hombre fuerte y una mujer débil, estos son los obstáculos que deben eludir.

La segunda ponencia fueDivisión sexual del trabajo y tecnología: Un estudio sobre la producción familiar rural en San José” presentado por Fiorella Campanella. La investigadora reconoce que este tema ya había sido estudiado e incluso había bibliografía, pero apostó por algo más innovador incorporando la tecnología como problemática. En su investigación plantea cómo incide la tecnología en la distribución de tareas, cómo se da la toma de decisiones, cuál es la percepción del trabajo de la mujer dentro del establecimiento rural. La unidad productiva se superpone a la unidad doméstica (cuidado de hijos, nietos, limpieza y cuidado de animales pequeños) y se invisibiliza; la labor de la mujer es vista como ayuda y mano de obra gratis.

El trabajo relacionado a la producción -manejo de herramientas y tareas más calificadas- son propias del hombre mientras que la recolección, limpieza y cuidado de pequeños animales queda relegado a la mujer. Hay una escasa vinculación de mujeres con la tecnología: cuando aumenta la producción por la implementación de maquinaria no disminuye el trabajo, sino que ellas pasan a otras actividades. Esto no ocurre de igual forma en los establecimientos más capitalizados: la mujer según el sector, accede a cursos y se posiciona de mejor manera, como ocurre en las queserías.

La expositora dividió en tres grandes grupos a los tipos de familias, existiendo una denominada “generación bisagra” “formada por familias más jóvenes en donde las madres incentivaban a las hijas mujeres a estudiar, explicando que no querían esa vida para ellas. Aspectos sociodemográficos que ayudan a comprender los cambios en la participación de las mujeres en el mercado de trabajo, 1950-2010fue la investigación de Silvana Maubrigades.

El mercado de trabajo de los hombres se ha mantenido estable, en un 70%. Mientras, las mujeres se incorporaron masivamente al mercado de trabajo en los años 70-80 y no salieron más. Maubrigades planteó que el retraso en la edad de matrimonio, la reducción del número de hijos, el aumento de uniones consensuales, los divorcios, cambios en los patrones de reconstrucción de las familias, son factores que favorecieron la incorporación de la mujer en el ámbito laboral. Hizo una comparación de los países desarrollados con América Latina.

La educación y los derechos son, por ejemplo, las variables que influyen, que llevaron a una mayor participación femenina en el mercado, el derecho a abrir cuentas bancarias, a firmar contratos y sobre todo a trabajar. Mencionó además que las mujeres, cuanto más años de estudio tengan, pueden lograr un mejor salario; pero a su vez los salarios son más desiguales cuanto más años de estudio tengan.

Flavia Curbelo