Mano de obra social

Mano de obra social

Las ponencias expuestas reflejan la realidad de los profesionales uruguayos en la actualidad

produccion-de-conocimiento-en-las-ccss

El tercer y último día de las XII Jornadas de Investigación contó con dos ponencias que abordan el tópico ¨Producción del conocimiento sobre las Ciencias Sociales y la práctica de las ciencias¨. Entorno a la situación laboral que comparten los profesionales tanto sociales únicamente como universitarios en su totalidad, los alumnos pueden apreciar la realidad traducida en cifras y esquemas y apreciar la realidad de la formarán parte al terminar la carrera.

Las docentes Adriana García y Adela Claramount fueron responsables del tema: Los trabajadores sociales y las formas en que es usado su trabajo en el Uruguay actual. Explican que se intenta abordar los elementos que definen al profesional social como trabajador y las características que obtiene en la realidad nacional. Se presentaron datos preliminares e ilustrativos del primer Censo de Trabajadores Sociales de Uruguay, realizado en diciembre de 2011.

Dos terceras partes de los trabajadores censados residen y ejercen su profesión en Montevideo; muchos de ellos llegan del interior pero luego pasan a permanecer en la capital o zonas aledañas, ¨lo que de algún modo condice con la fuerte demanda de trabajadores sociales en algunos puntos del interior del país donde no hay suficiente cobertura para las necesidades que existen¨, explica Claramaount. Los estudiantes que provienen del interior superan el 60%.

La distribución por sexo muestra que el colectivo profesional esta integrado en gran mayoría por mujeres, llegando a un 92%. Los tramos de edad, por otro lado, se distribuyen en tercios homogéneos donde no hay saltos significativos comenzando en treinta y cuatro años hasta cincuenta o más, pero las docentes advierten que puede existir riesgo de sesgo porque puede que los profesionales más asentados hayan sido quienes respondieron mayoritariamente el censo mientras que los profesionales más jóvenes talvés no lo hicieron.

 

Un futuro de posibilidades

El censo corrobora la situación favorable en que se encuentran los egresados. Se definiría como un periodo de pleno empleo para los trabajadores sociales uruguayos. ¨El número de los que no están trabajando o están buscando trabajo es muy reducido, un 2.3%¨, comenta Claramaount. Puesto que dentro de esa cifra entran los egresados que elijen esa situación, García agrega que ¨responde más a situaciones individuales, no del mercado laboral que ofrece diferentes oportunidades y permiten al egresado estar en esta condición de pleno empleo donde se podría inferir que elijen donde trabajar¨.

Las docentes explican que existe heterogeneidad de prácticas sociales que se reconfiguran en las transformaciones que se viven dentro del sector productor de servicios sociales donde se inscriben los egresados y el uso que se da a su trabajo. ¨Tanto las apuestas a la focalización, la descentralización, la creciente importancia que se da a los problemas sociales a nivel de lo local ha considerado por un lado la delimitación territorial de las poblaciones pobres y al mismo tiempo ha redefinido el locus del ejercicio profesional para el desarrollo de las prácticas profesionales¨, explica la docente. También se consolida el desarrollo de organizaciones sin fines de lucro que prestan servicios sociales que ha generado un espacio para la inserción laboral y profesional.

El Estado es el gran proveedor de empleo para los trabajadores sociales históricamente pero las docentes señalan que han ido variando las formas de contratación incluyendo los proyectos o las empresas unipersonales. ¨Si incluimos a la propia UDELAR como espacio de trabajo público el 65% de los trabajadores sociales tiene una relación de dependencia porque trabaja en algún organismo del Estado¨, expone García. Otras instituciones que funcionan como campo de actuación para los trabajadores incluyen las Intendencias, INAU, ANEP, MIDES (la tercera parte de los trabajadores sociales están representados). Los profesionales vinculados a una ONG o empresas privadas, por otro lado, alcanzan el 25%.  La mayoría de los trabajadores sociales tiende a la inscripción de dos o más empleos. En términos de ingreso, quienes reportaron las ONG como trabajo principal alcanza el 19% de los consultados.

En el espacio ocupacional se dan actualmente múltiples formas del uso del empleo. Ha crecido el número de trabajadores calificados que ocupan lugares de privilegio en la esfera donde se toman grandes decisiones pero también, del otro lado del espectro, los más jóvenes o menos calificados caen de la situación del multiempleo, el 16% esta inscripto en tres empleos o más, 44% en dos y solo el 40% en uno solo con jornadas largas e intensas. El 65% de los profesionales consultados manifiesta que trabaja más de lo que le gustaría, mientras que el 11% cae en lo contrario; el 24% restante esta conforme con la cantidad de horas que cubre.

 

El camino de los profesionales

Las instituciones contratantes son fundamentales para identificar donde desarrolla el trabajo porque son centrales para el desempeño profesional y el desarrollo de estrategias, también conocer las políticas sociales de dichas instituciones en que se inscriben los trabajadores.

La realización de la práctica profesional no se limita a los recursos institucionales sino a los que recibió durante su formación. ¨Además de la batería técnico-profesional que desarrolla y profundiza se ponen en juego una herencia sociocultural acumulada¨, afirma García. Aquí entran en juego las Condiciones de Subalternidad, donde se ponen en juego elementos que van más allá del conocimiento, incluyen los conceptos y preconceptos que marca la actividad profesional, género, experiencias de vida entre otros. Las posibilidades de crítica también operan la dirección que toma cada trabajador y genera un perfil diferenciado.

¨Los cambios en el Estado y las políticas sociales afectan a los trabajadores que se desempeñan directa o indirectamente bajo su órbita¨, explica Claramaount. Existen modificaciones en las funciones, demandas y calificaciones como también en las relaciones sociales, impactando en varios aspectos. ¨Tanto los trabajadores sociales como otras profesiones en la actualidad se ven enfrentados a condiciones donde está especialmente limitada la autonomía profesional en términos de la distribución de orientación teórico metodológica  pero no significa que la autonomía relativa no exista¨, agrega. En tanto, Adriana García aclara que todos los trabajos tienen sus limitantes pero el caso del trabajo social se encuentra especialmente limitado.

Uno de los planteamientos que se presenta frecuentemente en los trabajadores es el desgaste emocional al tener que enfrentarse al reglamento y parámetros de las instituciones que los emplean, sin embargo el censo muestra que la mayoría de los profesionales consultados no han sido violentados en sus principios éticos y enfoques metodológicos.

 

Realidad traducida en números

Victoria Gambetta  y Valeria Regueira Hernández de la División Estadística, fueron las encargadas de la exposición de la segunda ponencia: Características de los profesionales universitarios uruguayos.

Fueron presentados datos resultantes de un informe elaborado por la Dirección General de Planteamiento de UDELAR.   Se delimita un perfil sociodemográfico de los profesionales, tanto en el sector público como el privado. El porcentaje de la población de egresados universitarios del país engloba un 7%, no obstante la cifra aumenta a 10.7% al tomar las personas de veinticinco años o más dado que el número es inferior para quienes no alcanzan esa edad.

Del total de titulaciones, el 51.8% proviene de la universidad, el 25.1% corresponde a los graduados de magisterio o profesorado, 12% a los posgrados y el restante 11.1% a terciario no universitario. La distribución por sexo señala que el 58.4% de los profesionales son mujeres y el 41.6% hombres. ¨En el sector privado la relación entre los sexos es más equitativa¨, explica Regueira.

El tramo de edad que concentra mayores profesionales es de sesenta años y más de sesenta años seguido por el tramo de treinta a treinta y cuatro años. El valor más frecuente en la distribución es de veintinueve años.  En el desglose por sector, la diferencia es de carácter sustantivo dado que los egresados del sector público esta compuesto por una población más envejecida que el sector privado. Regueira explica que tal vez esto se deba al momento en que los profesionales cursaron las carreras, donde la oferta educativa en los sectores privados era menor o nula.

La estructura de edad  de ambos sectores se ve determinada por las condiciones demográficas de la población. El departamento con mayor porción de profesionales es Montevideo con un 8.9% del total de la población, seguido por Maldonado con el 4.1%. San José, por su parte, es el departamento con la menor proporción de profesionales con 1.8% del total.

El estado conyugal por sectores refleja diferencias. Dado que, quienes cursaron carreras dentro del sector privado son más jóvenes hay una mayor proporción de estudiantes solteros que casados, viudos o en una relación libre. En la tenencia de hijos se aprecia que las mujeres que cursaron en el sector privado tienen menos hijos que aquellas que lo hicieron en el sector público y los profesionales universitarios tienen un hijo menos en promedio un hijo menos que el total de mujeres mayores a veinticinco años.

En la ascendencia étnico-racial que declaran los profesionales universitarios se compara con la población de veinticinco años y mayores para encontrar las diferencias. El 98.8% se identifica como perteneciente a la raza blanca y el 95% de la población de veinticinco años. Por otro lado, quienes declararon ser de raza afro la cifra es de 0.5% disminuyendo la proporción de profesionales contra el total de la población; lo mismo ocurre con los indígenas: 0.4%. ¨De alguna manera muestra que son poblaciones que tienen menor probabilidad de ser profesionales¨, sentencia.

 

Profesionales utilizados

La tasa de empleo y desempleo por área de conocimiento, aquella en que los trabajadores se formaron profesionalmente. Los egresados de ciencias agrarias son quienes tienen mayor tasa de actividad y de empleo mientras que la tasa de desempleo es, conjuntamente con la de ciencias de la salud la más baja de 1.1%.  En tanto, el área artística presenta la menor tasa de actividad y empleo y la mayor tasa de desempleo seguido por las ciencias sociales y humanas con un 2.4% de desempleo.

La tasa de actividad y de empleo es mayor para los egresados del sector privado, pero irónicamente también su tasa de desempleo es mayor. El 67.2% de los profesionales universitarios tienen un solo empleo, el 26% tiene dos y el 6.8% más de dos empleos. ¨En la categoría de ocupación de profesionales por sector se aprecia una asociación importante entre los que estudiaron en el sector público y que luego se desempeñan en dicho sector y quienes estudiaron en el sector privado se asocian más con el desempeño laboral también en ese sector¨, afirma.

El 73% de los egresados del sector público y el  54.1%  de los egresados del sector público desempeñan funciones que se definen como profesionales, científicas o intelectuales. ¨Sin embargo, los del sector privado tienen mayores probabilidades de tener empleos directivos, ya sea en el Estado o en las empresas¨, comenta Regueira.

El término Subutilización de la Mano de Obra refiere a los profesionales que no se desarrollan dentro de los siguientes grupos: cargos directivos, intelectuales, técnicos, profesionales de nivel medio. En base a los resultados arrojados en el informe por área de conocimiento, las ciencias sociales humanas se desempeñan en trabajos con mayor subutilización, contrariamente a ciencias de la salud que poseen el número más bajo, reflejando que los profesionales de esta área realizan trabajos vinculados a su profesión. Por tramo de edad es inversamente proporcional el aumento etario a la posibilidad de ser subutilizado.

Subempleo, corresponde a los profesionales que buscan aumentar la carga horaria de trabajo pero no lo consigue. Por área de conocimiento, ciencias sociales y humanas presenta nuevamente el mayor porcentaje y los egresados de ciencias y tecnología son quienes se encuentran menos subempleados. Este fenómeno es levemente mayor en el sector público que en el privado.

Los egresados del sector privado son quienes concentran mayor cantidad de horas. En cuanto a los ingresos, los resultados arrojan la media por hora posicionando en el extremo superior al área de ciencias y tecnologías, seguido por ciencias de la salud y en el extremo inferior con una menor remuneración se encuentra el área artística. Por sector, tienden a ganar más los profesionales del sector privado.  El 1.6% de los profesionales universitarios se encuentra sin empleo: el porcentaje mayor abarca a los jubilados, seguido por quienes realizan quehaceres en el hogar, rentistas, estudiantes y en el tramo más bajo, pensionistas.

 

Joselyn Jaime