Personas Trans, identidad y educación para todos

Personas Trans, identidad y educación para todos

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En el último día de las Jornadas de Investigación de la Facultad de Ciencias Sociales, presentaron sus trabajos Patricia Gainza, Lorena Dagnone, Lucia Curiel, Daiana Castillo, Soledad Petit y Valentina Larrosa.
La investigadora Patricia Gainza presentó su exposición “Acciones Afirmativas ¿Una forma de efectivización de los Derechos Humanos (DDHH)? El caso de la Tarjeta Uruguay Social para la población Trans“. Gainza remarcó la importancia de los DDHH como punto de partida para poder realizar cualquier avance respecto a las personas trans.
La Tarjeta Uruguay Social se implementa como una de las políticas públicas que desarrolla el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en el marco de “las acciones afirmativas como uno de los caminos hacia el reconocimiento y la redistribución”. Esta tarjeta se entrega a todas las personas que se encuentran en situación crítica a nivel económico, y el Mides establece los parámetros y plantea como único requisito tener hijos a cargos. Para Gainza, esto es “una barrera para las personas trans” por lo que mediante los conceptos de igualdad y no discriminación este requisito se quitó, siendo así el único obligatorio encontrarse en una difícil situación económica. El Estado tiene tres obligaciones: “respetar, proteger y cumplir” y esta tarjeta es un avance en “cumplir con este sector de la población”, planteó la investigadora.
Hasta el momento en Uruguay no existía registro de la cantidad de personas trans, pero esta tarjeta permitió crear una base de datos y establecer que en la actualidad hay en nuestro país entre 800 y 1200 personas con esta condición. Gainza explicó que “se han solicitado 576 tarjetas y entregados hasta el momento 469”. También agregó que “Montevideo con 217, Rivera con 48 y Canelones con 44 son los departamentos que más han solicitado”. Otra variable que se desprendió de la investigación es que la edad promedio de mayor solicitud es entre 30 a 40 años, así como quienes la solicitan tiene la escuela completa, algunos llegando a ciclo básico.
La investigadora planteó las dificultades de implementar esta tarjeta, como “lo difícil de llegar a todos lados, en especial al interior, debido a tiempos y tardías respuestas frente a consultas sobre la tarjeta”. La tarjeta es para la investigadora “un reconocimiento del Estado, una prestación económica y una política de igualdad y participación social”.

Mujeres Trans
Lorena Dagnone y Lucia Curiel presentaron su trabajo sobre “Identidad construida al margen de la prostitución”. Su investigación se basó en entrevistas a mujeres trans que nunca ingresaron al mercado sexual. Las respuestas a la pregunta de por qué nunca ingresaron fueron diversas, una de ellas es el “retraso de la exteriorización de la mujer trans”, que se refiere a ocultar su verdadera identidad lo máximo posible en el tiempo. Otra respuesta opuesta a la anterior es “la asunción de la identidad de género desde joven” desde niña “sé quién soy”. La variable más destacada es lo que refiere a “redes de contención”, esto es contar con el apoyo familiar, de pareja, amigos, institución educativa e inserción laboral.
En la línea de este mismo trabajo, Daiana Castillo, Soledad Petit y nuevamente, Lorena Dagnone presentaron las respuestas de las mujeres que no ingresaron al mercado sexual sobre si el nivel educativo se vinculaba con esta situación. Los resultados plantearon que ninguna de ellas era analfabeta, todas tenían nivel de educación primaria y la mayor dificultad en ese ámbito era la “discriminación de pares y docentes”. A nivel de enseñanza secundaria se da la mayor deserción, por lo cual son fundamentales las “redes de contención” y a nivel terciario quienes logran llegar tienen un grupo consolidado de amigos y trabajan de la profesión que estudian.

 

Patricia Muniz