Propiedad Pública

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Line Bareiro aseguró que para la universalización de los derechos humanos se requieren más mecanismos por parte del Estado

Conferencia Dra. Line Bareiro

El primer día de las XII Jornadas de Investigación de la Facultad de Ciencias Sociales cerró con la presencia de la politóloga paraguaya Line Bareiro, abogada y magíster Artium por la Universidad de Heidelberg (Alemania) y experta en materia de derechos humanos, igualdad de género y democracia.
¨Es una necesidad tener instituciones que puedan observar al Estado. El Estado es el gran sujeto de los derechos humanos, no sólo como violador sino como garante del cumplimiento y al mismo tiempo como elL responsable de los derechos, al único que se demanda en el caso de los derechos humanos¨, sostuvo la politóloga.
La idea de los derechos que engloban la totalidad de las personas es nueva, proviene recién de la Revolución Francesa, explicó Bareiro. Anteriormente existían sistemas de privilegios. ¨No se consagraban normas para toda la sociedad, sino para pocos. Después se consagraron para toda la sociedad aunque de las mismas se beneficiasen pocos¨, agregó. Esto comenzó a cambiar a finales del siglo XVIII, pero se desarrolló plenamente mucho tiempo después.
Para demostrar si los derechos lograron o no universalizarse, la doctora habló sobre su campo profesional: el derecho político. Estaba constituido por dos aspectos centrales: en primer lugar, los ciudadanos tenían derecho al voto, a decidir quién sería su gobernante, y en segundo lugar el derecho a gobernar. Sobre este punto la académica se detuvo, para explicar que esto no es algo para pasar por alto, ya que era en ese entonces algo novedoso y no fue un derecho ejercido libremente en América Latina y el resto del mundo hasta entrado el siglo XX.

El voto universal
Explicó que la dificultad que encontró este derecho para ponerse en práctica no se debió al problema de documentación sino a la existencia del Censo de Propietarios. Los únicos que podían participar de la práctica del voto eran aquellos que poseían tierras, ¨eran votos censitarios¨, explicó Bareiro. Quienes estuvieron en contra en una línea de tiempo similar a esta limitación fueron dos grupos: sufragistas y socialistas (ambos grupos buscaban la universalización del voto, por un lado para los obreros que no tenían posibilidad de ser propietarios, y por otro para las mujeres). Ambos grupos fueron obteniendo logros en esta empresa. Bareiro explicó que no es real la teoría que pasaron 100 años del voto universal masculino para que se aprobara el femenino, porque eso ocurrió en ciertos lugares pero en muchos casos ese avance fue simultáneo en gran medida. ¨Uruguay fue el primer país que dio el voto a las mujeres en la región¨, reconoció.
Sin embargo, en el caso de América Latina, explicó, ni el voto femenino ni el voto universal proletario marcó la universalización de derechos. En el caso de Bolivia, ejemplificó, el cambio ocurre durante la revolución de 1952, cuando el gobierno otorga el voto a personas analfabetas y gracias a ello el derecho pasa a incorporar a los grupos que hasta entonces habían sido excluidos de los sistemas de educación, como los indígenas o las personas del campo. ¨Las mujeres letradas también excluyeron a las no letradas¨, comentó Bareiro con una sonrisa. ¨Nunca dijo la ley que los indígenas no podían votar, pero de hecho por el voto analfabeto, que estaba prohibido, tampoco podían votar¨, sentenció la doctora.

Derechos excluyentes
Line Bareiro citó otro ejemplo del avance de los derechos. En la Declaración Universal de 1948 se pone fin a los matrimonios arreglados; a partir de entonces se debe dar el consentimiento para efectuarse la unión. En América y Europa estaba instalada la idea de universalidad. Sin embargo, Bareiro comentó que la idea que resulta más difícil de llevar a la realidad para su ejercicio es la que implica que ¨todos los humanos tienen derecho por el mismo hecho de ser seres humanos¨. Siguiendo esta línea, nuestro país es el único de la región que ha legalizado el matrimonio igualitario, por lo que aún siguen existiendo limitantes en la región, y según la doctora, en casi todos los derechos aún existen mecanismos de exclusión que impiden la universalización.
Una de las debilidades mayores para la consumación de los derechos es la falta de mecanismos suficientes. En Uruguay recientemente se aprobó la ley de donación de órganos, pero Bareiro asegura que su funcionamiento requiere de una estructuración y estipulación adecuada. Dado que los órganos no se congelan, la debilidad en la ley puede surgir de puntos geográficos, no de clases sociales como en otros casos, sino de los lugares donde se encuentran los servicios públicos.
Las distinciones de linaje, origen social, étnico en materia de derechos humanos se aceptan cuando se trata de reparar una discriminación. En el caso del idioma es notorio dado que los indígenas que no manejan otra lengua más que la nativa están excluidos de la toma de decisiones y el derecho a la justicia, a menos que se les proporcione una traducción adecuada.

El Estado y la Justicia
¨El Estado no tiene dueño, es de la ciudadanía¨, sentenció la politóloga. Los últimos gobiernos dictatoriales en los que se cometieron violaciones muy graves a los derechos humanos fueron los que impulsaron la democracia y el compartimiento del espacio político. Y fue durante dichos gobiernos que el Estado fue el mayor violador de los derechos fundamentales. ¨El Estado puede estar violando derechos por omisión porque es el garante y responsable de la realización universal de los derechos¨, explicó Bareiro. La doctora puso el ejemplo de las 400 mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez, en México, donde el Estado no mostró preocupación por su paradero.
¨Cuando se realizan violaciones a los derechos humanos es cuando se abren pedidos de persecución a la clase media y alta. Para los demás el trato es el mismo tanto en dictadura como en democracia¨, comentó, antes de agregar que es también el caso de los transexuales ya que se encuentran al margen y no reconocen la diferencia entre ambos sistemas. En el siglo XXI el Estado también debe asumir responsabilidad frente a instancias internacionales. Sin embargo, los organismos de derechos humanos reciben muchas quejas por el incumplimiento del Poder Judicial en la protección de los derechos de sus habitantes.
Los Estados tienen en la agenda, como tema sin resolver, la justicia, porque en su opinión no se ha avanzado mucho en la materia. Aseguró que existe una deficiencia en el cumplimiento activo de las sentencias y que tomar medidas contra esto sería un gran avance. También siguen existiendo temas donde se ve reflejada aún la exclusión y desigualdad para las mujeres, como el caso de la herencia y la tenencia de la tierra.
Latinoamérica aun enfrenta grandes problemas como el feminicidio, el embarazo precoz o las carencias en el sistema carcelario, pero la politóloga consideró que la región va avanzando pese a las dificultades.

Joselyn Jaime